La movilidad y el peso del turismo explican el diferente impacto económico, no de esta forma el exceso de mortalidad, conforme Banco de España

       MADRID, 10 Feb.

       Baleares (-27 por ciento ) y las provincias canarias de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, al lado de Málaga, Girona y Alicante, registraron las mayores caídas del Producto Interior Bruto el año pasado, que estuvo marcado por la "heterogeneidad" del impacto del Covid, siendo mayor en las zonas con mayor peso del turismo y también incidencia en la movilidad.

       Así se desprende del artículo metódico 'La evolución de la actividad en las provincias españolas durante 2020 y sus determinantes', publicado este miércoles por el Banco de España, que comprueba que el impacto de la pandemia sobre la actividad ha sido "muy heterogéneo" por provincias, siendo las insulares y las del arco mediterráneo las más perjudicadas.

       El Producto Interior Bruto de España registró una caída del 11 por ciento en 2020, una de las más acusadas entre los países desarrollados, lo que contrasta de modo "desfavorable" con la contracción de la economía mundial (del 3,5 por ciento , conforme el Fondo Monetario Internacional), destaca el Banco de España, que explica que el perfil trimestral del Producto Interior Bruto en este país estuvo condicionado por la evolución de la pandemia.

       Tras el descenso intertrimestral del 5,3 por ciento (-4,2 por ciento interanual) en el primer trimestre, el mayor retroceso se generó en el segundo, con un caiga del 17,9 por ciento (-21,6 por ciento interanual), a consecuencia de las severas medidas de confinamiento asociadas a la primera ola, en la medida en que la progresiva desescalada dejó una fuerte restauración del 16,4 por ciento (-9 por ciento interanual) en el tercer trimestre.

       Sin embargo, apunta que las medidas de contención introducidas para frenar la segunda ola a lo largo del cuarto trimestre "impidieron que se generara una significativa restauración auxiliar de la actividad", puesto que el desarrollo del Producto Interior Bruto fue "marginalmente" positivo, del 0,4 por ciento (-9,1 por ciento interanual). Todo ello con una "acusada heterogeneidad" del impacto por ramas de actividad así como "extraordinaria" por provincias.

       Las estimaciones del organismo supervisor apuntan que solo diez provincias habrían registrado caídas de la actividad mayores que la media nacional (11 por ciento ), mas su peso en el Producto Interior Bruto total de España es más o menos de un 33 por ciento .

       Entre los retrocesos más acusados en el conjunto del año resaltan los de Baleares (-27 por ciento ) y las provincias canarias de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife (-21 por ciento y -19 por ciento ). Les prosiguen los de Málaga (-17 por ciento ), Girona (-14,2 por ciento ) y Alicante (-13,5 por ciento ). Estas 6 provincias se identifican por que el peso del campo turístico, sobre todo el ligado a la demanda extranjera, en la actividad provincial es en especial alto.

       Por el contrario, las provincias con descensos más moderados habrían sido Extremadura (con caídas del -5,3 por ciento tanto en Cáceres como en Badajoz) y Castilla-La Mácula, aparte de Zamora (-6,4 por ciento ) y Teruel (-7 por ciento ), que en todos y cada uno de los casos presentan una menor exposición al turismo y un mayor peso de los ámbitos menos perjudicados por el Covid-19, como la agricultura y el ámbito público.

       El organismo explica que la exploración de los datos a nivel provincial pone de manifiesto diferencias que no se perciben a nivel de las CCAA, puesto que, por servirnos de un ejemplo, la provincia de Lérida muestra una caída del Producto Interior Bruto del 8 por ciento , debido al menor peso de los ámbitos más expuestos a la crisis sanitaria, en frente de los descensos de las 3 provincias catalanas ribereñas, sobre el 11 por ciento .

       Además, la heterogeneidad entre trimestres fue de manera notable mayor en el tercer y cuarto trimestre que en los 2 primeros, como lo prueban los factores de alteración de las tasas interanuales: 0,1 en el primero, 0,3 en el segundo, 0,6 en el tercero y 0,5 en el cuarto.

       Este rasgo podría estar vinculado al hecho de que las limitaciones a la actividad introducidas en la primera fase de la pandemia afectaron a un número considerablemente más elevado de ramas, con lo que la composición sectorial de la actividad habría influido en menor medida en el momento de explicar la heterogeneidad en la trayectoria del Producto Interior Bruto de las diferentes provincias.

       Por último, examina diferentes perfiles de comportamiento entre provincias en diferentes trimestres. Como ejemplo, apunta que las provincias aragonesas de Teruel y Huesca registraron en el segundo trimestre caídas considerablemente más moderadas (-13,5 por ciento y -15,1 por ciento ) que el agregado nacional (-21,6 por ciento ), al paso que en el cuarto trimestre sus retrocesos (-6,6 por ciento y -8,5 por ciento ) se acercaron más a la media (-9,1 por ciento ).

    LOS FACTORES DE LA HETEROGENEIDAD: TURISMO Y MOVILIDAD

       En cuanto a los factores que explican la heterogeneidad del impacto, concluye que un mayor peso del turismo, sobre todo extranjero, en la actividad provincial, una mayor proporción de empleo temporal, como un menor peso del ámbito público y niveles más bajos de movilidad ciudadana, estuvieron asociados con mayores caídas de la actividad.

       Sin embargo, una vez controlados estos efectos de la movilidad y la estructura económica, el exceso de mortalidad derivado de la pandemia "no semeja ser una variable significativa en el momento de explicar diferencias en la evolución del Producto Interior Bruto provincial en 2020", conforme el Banco de España.

       La movilidad es la variable más esencial, puesto que explica un 35 por ciento de las diferencias provinciales en el Producto Interior Bruto. De forma adicional, la relevancia del turismo total y del turismo extranjero explica, en conjunto, algo más del 20 por ciento , al paso que las contribuciones del peso del empleo público y la temporalidad en la utilización asalariado total son de un 3 por ciento y un 1 por ciento , más o menos. El resto de las diferencias (cerca del 40 por ciento ) son explicadas por los efectos fijos trimestrales.


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