PALMA DE MALLORCA, 19 Nov.

    El Municipio de Palma sancionará con multas de hasta 3.000 euros a aquellos ciudadanos que hagan un empleo incorrecto del nuevo servicio de recogida de objetos grandes para particulares, que solicita a los usuarios que pongan un máximo de 4 elementos en la entrada de sus domicilios.

    De esta forma lo ha anunciado en una conferencia de prensa el presidente de la Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado (Emaya), Ramón Perpinyà, que ha explicado que los obreros van a pasar a recoger estos objetos grandes entre las 20.00 horas y las 22.00 horas y ha pedido a los ciudadanos que no dejen estos elementos al lado del contenedor.

    El propósito de este nuevo servicio de recogida es que los ciudadanos de Palma cumplan con el día, la hora y el sitio de recogida, para de esta manera sostener las calles del ayuntamiento lo más limpias posible y contribuir a la administración sustentable de los objetos grandes.

    REPARAR Y REUTILIZAR PARA REDUCIR EL VOLUMEN DE TRASTOS

    Conforme Perpinyà, "lo que verdaderamente reduce el volumen de voluminosos" es dividir el costo del objeto comprado por los años útil que este tiene para de esta manera saber verdaderamente cuánto tiempo puede utilizarse cada elemento, un dato que después va a poder favorecer el proceso de arreglar y volver a utilizar.

    "Si debemos redecorar nuestra vida, la redecoramos pintado, mas no tirando todos y cada uno de los muebles y comprando otros nuevos", ha manifestado el presidente de Emaya, quien ha apuntado que, solo cuando no resulte posible reducir, arreglar o bien volver a usar los objetos, "se va a deber emplear el sistema de trastos".

    Perpinyà ha precisado que esta recogida excluye objetos como electrodomésticos, aparatos electrónicos y cualquier clase de 'producto peligroso', como pintura o bien elementos químicos, puestos todos estos deben depositarse en los puntos verdes del Polígono de Son Castelló y el del Pla de Sant Jordi, tras la depuradora.

    UNA RECOGIDA MÁS EFICIENTE Y MENOS COSTOSA

    Asimismo ha señalado que esta nueva administración de restos grandes va a suponer una recogida más eficaz y menos costosa, puesto que con el servicio incorporado en 2015 el costo por tonelada ascendía a 434 euros, al paso que con este plan renovado el costo va a suponer unos 331 euros por toneladas.

    Además, el presidente de la compañía municipal ha criticado que la colocación excesiva de muebles y otros objetos grandes en los contenedores "da una sensación de abandono y suciedad" y ha remarcado que esto impide el trabajo de los obreros de limpieza, como el libre tránsito de viandantes.

    Este nuevo servicio, que ha sido incorporado en unas 20 urbes de España, entre aquéllas que figuran la capital española, Valencia, Barna y Zaragoza, entre otras muchas, "va a depender de la participación y la colaboración" de los ciudadanos, puesto que Perpinyà estima que la limpieza de una urbe está vinculada a la actitud de las personas.

    DATOS DE LA RECOGIDA DE OBJETOS VOLUMINOSOS DESDE 2015

    Por otro lado, ha precisado que la recogida de objetos grandes ha pasado de 4.884 toneladas en 2015, cuando entró el función el viejo plan, al tiempo que en 2019 esta cantidad ascendió a 7.741 toneladas, una situación que el presidente de Emaya ha calificado de "dramática".

    También, la generación de restos grandes ha crecido un 58,5 por ciento en 4 años, una cantidad que llevada a media local implica que en 2015 cada persona de Palma desechaba 12,2 kilogramos de objetos grandes, al paso que en 2019 cada ciudadano sumaba una media de 17,8 kilogramos.

    "Nuestra forma de actuar, no es congruente con el alegato que hacemos", ha criticado Perpinyà con relación al incremento de restos grandes, quien asimismo ha subrayado que "si esto prosigue de esta manera, se van a deber proponer muchas cosas, o bien por lo menos parar de decir que se cree en la sostenibilidad".

    Con relación al viejo sistema de recogida de grandes, Emaya solo recogió desde 2015 un 36 por ciento de estos objetos, lo que supone que el 64 por ciento sobrante fue depositado en contenedores, unas cantidades que Perpinyà supone que se registran debido al proceso que debía efectuarse previamente para pedir la recogida.

    Además de esto, ha asegurado que el año pasado se pusieron un total de 1.000 sanciones por un empleo incorrecto de la colocación de objetos grandes y ha remarcado que las multas se pusieron de forma "muy repartida" en todos y cada uno de los distritos, datos que no ha querido suministrar para no indicar a ninguna zona concretamente.

    Por último, Perpinyà ha aclarado que las compañías no pueden emplear este servicio, puesto que deben tener su sistema de administración de restos grandes.

    Cort pondrá pegatinas informativas sobre estos procesos en los contenedores de los distritos, si bien ha remarcado que no deben dejarse trastos a su lado.


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