"El cuchillo era para mí. Iba a rajarme delante de ella y le iba a decir: 'mira lo que has conseguido'", ha declarado el acusado, que había sido condenado por amenazas de muerte cara la víctima

    PALMA DE MALLORCA, 21 Dic.

    Un hombre acusado de procurar matar a su expareja en Ciutadella (Menorca) se ha protegido este lunes en el juicio asegurando que fue la mujer quien cogió un cuchillo y se acuchilló a sí 4 veces en una pierna.

    El hombre ha reconocido que hirió a la mujer y que el cuchillo lo había traído , mas ha mantenido que lo llevaba para suicidarse. La Fiscalía solicita para él 16 años de cárcel por un delito de asesinato en grado de tentativa. El caso se enjuicia este lunes en la Audiencia Provincial, en Palma.

    Los hechos tuvieron sitio en el mes de enero de 2019. Víctima y acusado habían estado casados a lo largo de más de 20 años y se habían separado, mas conforme el hombre habían seguido sosteniendo una relación sentimental a lo largo de unos 6 meses hasta el momento en que un día ella le afirmó que tenía otra pareja. El acusado ha aceptado que no admitió esto y que le afectó mucho. "Me has tratado como un payaso", le afirmó a su expareja.

    El hombre ha reconocido que, saltándose una orden de distanciamiento que le había impuesto el Juzgado, aguardó a la víctima al salir de su trabajo con un pasamontañas -si bien asegura que no le cubría la cara- y un cuchillo, y que le bloqueó el camino con su turismo. El hombre ha indicado que sabía que era un sitio "poco concurrido" en el que podría abordar a su expareja.

    De este modo, ha aceptado que interceptó a la víctima y que le desabrochó el cinturón de seguridad para hacerla salir. En este sentido, el hombre ha mantenido que solo la invitó a bajarse del turismo "para hablar" y ha negado que la forzase poniéndole el cuchillo en el cuello.

    El acusado ha aceptado que una vez fuera hirió a la mujer, si bien no como lo recoge la Fiscalía en su relato de los hechos. El hombre acepta que la sacudió y golpeó en la cabeza con las manos -fruto de una "rabieta", ha declarado- mas niega que le golpease la cabeza contra un muro o bien que la acuchillase en una pierna.

    En verdad, el hombre mantiene que los dos cayeron, que la mujer le quitó el cuchillo y que se autoinfligió las heridas en la pierna, aparentemente para denunciarle, según él. El acusado ha añadido que interpuso un brazo para eludir que la mujer se autolesionase, y ha negado, como sostiene la Fiscalía, que fuera un tercero quien le desarmó a él.

    Asimismo ha negado que tras esto conminase a su expareja diciendo: "Como me denuncies ahora me encerrarán, mas cuando salga cojo una escopeta y te mato seguro". Conforme su versión, asistió a la mujer a incorporarse y le dijo: "ahora vas y me denuncias"; tras esto se fue a su vehículo, lo puso en marcha y estuvo mirando por el retrovisor hasta el momento en que su expareja se fue.

    UNA BOMBONA DE BUTANO PARA SUICIDARSE

    El hombre ha protegido que cuando abordó de esta manera a su expareja no lo hizo con pretensión de terminar con su vida. "Mi plan era reñirla, marcharme y quitarme la vida", ha dicho el acusado, que mantiene que el cuchillo lo llevaba era para suicidarse.

    "El cuchillo era para mí. Iba a rajarme delante de ella y le iba a decir: 'mira lo que has conseguido'", ha contado. Era un cuchillo de buceo que tenía en el turismo, ha dicho, negando que lo adquiriera de manera expresa para usarlo ese día.

    El acusado llevaba en el vehículo asimismo una bombona de butano, que conforme ha manifestado, pretendía "encender" para suicidarse. "Yo deseaba charlar con ella, lo precisaba, tras esto me corté las venas; deseaba encender el gas, deseaba quitarme la vida, por el hecho de que la amo, la amo", ha declarado entre fuertes gimoteos.

    El hombre ya había sido condenado previamente por amenazas de muerte cara la víctima. Aparte de los 16 años de prisión por el delito de asesinato intentado, el fiscal solicita de indemnización 20.000 euros por el perjuicio ocasionado y 8 meses más por el quebrantamiento como condena.

    En cualquier caso, la Fiscalía pide la prohibición de acercarse a la víctima a menos de un quilómetro y de radicar en Ciutadella a lo largo de 20 años.


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