Asegura que actuó para proteger a una mujer, y que no fue quien le dió la patada en la cabeza que le ocasionó la muerte

    PALMA, 19 Abr.

    El trabajador de un local de Magaluf acusado de ocasionar la muerte a un turista, al sacarlo a golpes del local, ha declarado este lunes, en el juicio por estos hechos, que no pretendía hacer daño al usuario, que murió días después por un golpe en la cabeza.

    De este modo lo ha expresado en su declaración a lo largo del juicio que se festeja con un tribunal del Jurado en la Audiencia Provincial. En el banquillo se sientan 2 hombres, un británico de 38 años acusado de homicidio y un de España de 40 años acusado de encubrimiento. La Fiscalía solicita 12 años de prisión por el asesinato y un año y 8 meses por el encubrimiento.

    La Fiscalía asimismo pide una indemnización de 10.000 euros para los progenitores de la víctima, 30.000 para su esposa y 25.000 para cada uno de ellos de sus hijos.

    El acontencimiento tuvo lugar la madrugada del 27 de abril de 2018 en Magaluf, en el local donde trabajaba el primordial acusado, en la zona de Punta Ballena. La víctima es un ciudadano británico de 30 años que se hallaba de vacaciones en Mallorca.

    En el interrogatorio, el hombre ha reconocido que dió una bofetada al hombre, no un puñetazo, mas ha negado que le diese una patada en la cabeza cuando la víctima estaba en el suelo. Conforme su versión, le golpeó, con la palma de la mano, al verle acercarse en actitud violenta con los puños en alto, pues creyó que le iba a pegar.

    SOSTIENE QUE SALIÓ EN DEFENSA DE UNA MUJER

    Concretamente, el trabajador del local ha contado que, cuando trabajaba en la caja, una camarera le informó de que un cliente del servicio había pegado un par de veces a una mujer -que resultó ser la novia de la víctima-; y que el usuario lanzó una copa a la mujer.

    Por esta razón, ha mantenido el acusado, se dirigió cara el usuario para procurar detenerle. En un instante dado el cliente del servicio trastabilló y el trabajador procuró a sujetarle, y después el turista se le enfrentó y fue cuando se generó la bofetada, conforme el acusado.

    En este sentido, el empleado del pub ha insistido en que el hombre cayó al suelo de espaldas, de forma que su cabeza quedaba a unos 2 metros de distancia de él. Por esta razón el procesado mantiene que era "imposible" que le diese la patada mortal. "No hubo patada", ha incidido.

    El acusado ha contado que tras estó se distanció volviendo a entrar en el bar, y que otras personas fueron a levantar al cliente del servicio mas que le dejaron caer. Después, fue otra persona quien le dió la patada mortal, ha protegido el procesado.

    El hombre asimismo ha declarado que no había tenido ningún otro altercado ni charla con la víctima, y ha lamentado que desde este percance le llaman "asesino".

    VERSIÓN DE LAS ACUSACIONES

    La Fiscalía recoge en su escrito que el hombre sacó a golpes y empujones al joven del bar, que le dio un puñetazo que lo tumbó, y que una vez en el suelo le dió una fuerte patada en la cabeza. Las acusaciones mantienen que estas lesiones le provocaron la muerte unos días después, el 1 de mayo, y aseguran que el procesado tenía pretensión de "hacer daño" a la víctima cuando le hirió.

    Las acusaciones asimismo apuntan al dueño del local por encubrir el asesinato , por el hecho de que aseguró a la Policía Local y a la Guarda Civil que no sabía nada de la agresión. Además, aseveró que el sistema de grabación del bar estaba estropeado.


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