PALMA, 22 Abr.

    Emaya va a poner en marcha, desde el 3 de mayo, el servicio de recogida puerta por puerta de los restos para las compañías de los polígonos industriales de Palma: Son Castelló, Son Rossinyol, Perro Valero y Son Valentí.

    De esta forma lo ha anunciado este jueves el regidor de Palma, José Hila; el presidente de Asima, Francisco Martorell Esteban; el directivo general, Alejandro Saénz de San Pedro; y el directivo de Calidad Urbana de Emaya, Felipe Belinchón.

    "Trabajamos por una Palma más sustentable y, para esto, es esencial fomentar el reciclaje en nuestra ciudad", ha explicado el regidor. El regidor ha remarcado que "somos siendo conscientes de que todo cambio siempre y en todo momento supone un esmero. Precisa de la implicación de la ciudadanía y, en un caso así, de las compañías y los trabajadores de los polígonos". Por esta razón, ha agradecido la cooperación de Asima.

    Por su lado, el presidente de Asima ha señalado que "con esta prueba conduzco lograremos unos polígonos limpios, ordenados y más sustentables. Para esto hay que cooperar, de ahí que deseo resaltar la buena relación con el Municipio de Palma y Emaya". "Hemos informado ya a nuestros asociados y se ha incorporado esta información en nuestra página web", ha añadido.

    La meta de este cambio en el sistema de recogida es prosperar el servicio para las compañías, acrecentar el reciclaje de los restos, para cumplir con lo establecido en la Ley de Restos y las ordenanzas municipales, como progresar la limpieza de estas zonas, eludiendo suciedad y acumulaciones de restos en los aledaños de los contenedores.

    Este sistema de recogida supone una mejora de la imagen de los polígonos para la supresión de contenedores de la vía pública, que con frecuencia son puntos de acumulación de restos, acrecentando el reciclaje asimismo se reduce la fracción de rechazo y por ende la incineración. Es un sistema, además de esto, que supone la corresponsabilidad de todos y cada uno de los campos en la administración de los restos.

    Hoy día, en los polígonos industriales solo se recogen de forma selectiva el 8,5 por ciento de los restos, cuando el conjunto de Palma la media es del 25 por ciento . Un análisis de la tipología de restos de las compañías muestra que se podría reciclar un 72 por ciento si se separaran apropiadamente.

    Todas y cada una de las compañías van a deber separar el rechazo y la fracción de papel y cartón. En días alternos van a poder sacar cada una de estas fracciones cuando cierren su actividad. La basura orgánica se va a sacar todos los martes, jueves y sábados en contenedores cerrados, de su propiedad. El cartón se va a sacar todos los lunes, miércoles y viernes, preferiblemente doblado y atado.

    Las compañías que por su actividad (restauración, servicios, oficinas, educación, etcétera) generan cantidades significativas de restos de materia orgánica, vidrio y envases, aparte de separar y cartón, van a deber separar estas fracciones.

    La materia orgánica la van a poder sacar diariamente, al cerrar su actividad, en contenedores que Emaya va a facilitar a las compañías que se comprometan a efectuar esta separación. Del mismo modo se van a facilitar contenedores para el vidrio y los envases, que se van a recoger un par de días por semana desde las 14.00 horas.

    Con el propósito de facilitar la implantación de este servicio, Emaya ha efectuado una intensa campaña informativa y desde marzo el equipo de educación ambiental y el servicio de inspección han visitado 820 empresas. Se han distribuido hojas informativas y los calendarios para la recogida selectiva. En esta labor ha sido esencial la implicación de Asima, que asimismo ha remitido información a sus asociados.

    La semana próxima se van a repartir los contenedoras a las compañías con las que se ha acordado qué fracciones generan y aportarán al sistema de recogida selectiva.

    La campaña informativa se ha aprovechado para rememorar que este servicio es solo para esta clase de restos, y que no se pueden depositar en los contenedores bajo ninguna circunstancia restos propios de la actividad industrial ni peligrosos. Entremezclar estos restos con otras fracciones se sanciona con multas hasta 3.000 euros.


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