MENORCA, 30 Mar.

    Endesa ha informado este martes que coopera con una aportación de 50.700 euros en el promuevo de la ocupación en fruticultura ecológica y restauración de variedades locales con la meta de prosperar la ocupabilidad y la capacitación de personas en situación de peligro de exclusión social por medio de los diferentes talleres prelaborales y la mejora de las competencias personales y laborales básicas en este ámbito.

    'Arbres d'Algendar' es una iniciativa de Cáritas Diocesana de Menorca que tiene como finalidad la inserción sociolaboral de personas bajo riesgo de exclusión social a través de la restauración y cultivo de frutales de variedades tradicionales de la isla que en los últimos tiempos han sufrido un descenso como consecuencia de la entrada de variedades foráneas. Por esta razón, la entidad ha creado el vivero 'Arbres d'Algendar', que genera frutales, aparte de especies forestales autóctonas.

    Este proyecto pone al servicio de las personas (en especial aquellas que se hallan en situación de exclusión social) diferentes herramientas que les dejen prosperar sus recursos en el momento de hallar y sostener una ocupación.

    Desde Endesa han señalado que, en el caso de Menorca, la agricultura ecológica es un campo económico emergente para creación de ocupación. "La innovación y la calidad deben ser una incesante en la producción agraria ecológica y, por esta razón, la capacitación es indispensable para sacar adelante una actividad agraria rentable", han indicado en un comunicado.

    "Este proyecto ofrece capacitación para la formación en competencias y habilidades básicas siguiendo una metodología de trayectos integrados en el campo de la agricultura ecológica, desarrollando acciones de orientación, capacitación teorético práctica y acompañamiento a la inserción laboral", han añadido.

    Esta cooperación de Endesa está enmarcada en la segunda fase del plan de responsabilidad pública de la compañía frente la COVID-19, que está dotada de 13 millones de euros, que se agregan a los 12 millones de inversión que la eléctrica ya hizo en el tercer mes del año en la primera fase del plan.

    Desde Endesa han explicado que aquella primera inversión se destinó mayoritariamente a la adquisición de material sanitario para dar apoyo a las entidades que estaan combatiendo en aquel instante directamente contra la COVID-19.

    Por su lado, la segunda fase tiene como propósito la reactivación económica y ayuda a los frágiles. En este sentido, la compañía ha desarrollado un plan de ayudas que se mantiene en ejes como la ocupación, que es una de las necesidades más apremiantes derivadas de esta crisis, o bien la capacitación. Concretamente, Endesa ha activado cursos de capacitación para acceder al mercado de trabajo, efectuando programas para promover la ocupabilidad en colectivos en situación frágil por medio de tareas de acompañamiento, capacitación y desarrollo de competencias.

    Con esta segunda fase, la compañía desea fortalecer un mensaje que es parte integrante de su estrategia global. "La necesidad de no dejar a absolutamente nadie atrás, en cualquier transición energética, económica o bien social que se plantee", han manifestado.

    "La transición justa, la sostenibilidad, demandan que el bien sea para todos", han concluido


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