Lamentan ser víctimas de un "experimento fallido" y cargan contra las autoridades por dictar reglas que favorecen más contagios

    IBIZA, 28 Oct.

    Los hosteleros de la urbe de Ibiza han empezado una recogida de firmas para demandar a las autoridades sanitarias que comparen las reglas a cumplir por los establecimientos de la zona con las del resto de la isla, demandando poder abrir sus negocios hasta la medianoche, 2 horas más de lo tolerado hasta el momento --una limitación solo actual en la urbe--.

    En el comunicado, recogido por Europa Press, lamentan estar participando en un "experimento" sin ningún género de contraprestación. "Extraña es la vez que los ciudadanos nos vemos forzados a sentirnos ratas de laboratorio cuando no lo queremos y, además de esto, pagamos la factura", aseguran.

    Con esa sensación, los hosteleros del distrito del Eixample de Ibiza y del resto del ayuntamiento recuerdan que desde mitad de septiembre la obligación pasaba por cerrar a las 22.00 horas con un 25 por ciento de aforo interior "y trabajar solo con los vecinos del distrito afectado".

    "Incomprensiblemente, fuera de la zona recluída quedaban 2 de las 3 calles con mayor índice de contagios de Vila, como eran Avenida de España y el Pere Francès, y jamás se nos notificó del porqué de esta extraña decisión", afirman.

    En el noveno mes del año cerró el Mercat Nou, algo que no ocurrió ni en los primeros meses del estado de alarma en primavera, a lo que los hosteleros suman "decenas y decenas de cierres de barres y restoranes frente a la imposibilidad de ser rentables".

    POCO CONTROL DE LAS MEDIDAS

    Apuntan del mismo modo que, a pesar de que se establecieron "medidas duras", se podría haber mejorado la situación de haberse cumplido la normativa. Mas para esto, señalan, "hay que observar que se haga".

    Critican en este punto la carencia de controles en la zona, lo que provocó un resultado "obvio", y es que el Eixample se quedaba vacío "al paso que en los distritos alrededores se acumulaba la gente en sus terrazas, lo que asistía al virus a proseguir su ola de contagios en lugar de ponerle trabas".

    "En lugar de aprender de esta situación, un par de semanas después se extendieron las limitaciones a todo Vila, mas sin supervisar la movilidad de sus vecinos, logrando agudizar la coyuntura económica de los pequeños empresarios hosteleros mientras que se llenan los locales del extrarradio de la urbe, concentrando más personas en menos lugares, facilitando al virus a proseguir extendiéndose", lamentan.

    Ahora, la "guinda del pastel de la indignación" llega cuando tras aprobar un estado de alarma "aún no anulan las limitaciones a las que está sometido el ayuntamiento de Ibiza". "Ya han probado que el inconveniente no radicaba en la hostelería de Vila, sino más bien en la actividad social nocturna, la que está desmandada sin la presencia de la hostelería".

    Con todo, culpan a las autoridades de, en lugar de "aceptar su fallo y también igualar las condiciones con las que puede trabajar toda la isla, prosiguen en sus 13 de depauperarnos sin lograr combatir el virus y prosiguen tomando medidas dispares que promueven la pobreza y que asisten a concentrar más personas en menos lugares ayudando a la propagación de la pandemia".

    Por todo ello, la demanda de los hosteleros de Vila pasa por que toda la isla de Ibiza se gestione "como un solo distrito territorial para aplicar las medidas restrictivas".

    "Solicitamos que dejen trabajar a toda la isla en condiciones de igualdad, abriendo hasta medianoche y controlando los aforos y el buen hacer a fin de que entre todos venzamos al virus y salgamos de esta crisis de pie, caminando y con las persianas de nuestros establecimientos abiertos", rematan su reivindicación.

    "CORTAN LAS ALAS A LA HOSTELERÍA DE VILA"

    Juan Olmos, uno de los impulsores de la campaña y dueño de 2 establecimientos en el centro de Ibiza --Es Mercat, ahora cerrado por "inviable"; y Perro Tina--, ha explicado a Europa Press que una vez entraron en acción las limitaciones para la urbe con la obligación de cerrar a las 22.00 horas, se logró que los establecimientos hosteleros del resto de la isla se llenasen.

    "Con los establecimientos cerrados acá, la gente podía irse a otros lugares a solo 3 quilómetros para poder quedarse hasta la media noche. De este modo, han cortado las alas a la hostelería de Vila mas no han frenado los contagios, han propiciado que haya más al concentrar a más gente en menos lugares", afirma.

    Tras "6 semanas de limitaciones con los contagios subiendo", insiste en la idea de que el experimento "ha fallado" mientras que la hostelería del centro "paga el pato".

    De esta manera, incide en la demanda de que se comprenda a toda la isla "como un solo distrito en el que todas y cada una de las medidas sean iguales", puesto que de lo contrario, las medidas adoptadas "no servirán de nada".

    Olmos ha protegido que el ocio en locales hosteleros es más seguro que el ocio nocturno que se está desarrollando ante el presente escenario de pandemia en domicilios particulares. "El ocio fuera de la hostelería no está bajo control. Dentro, hay responsables, los hosteleros, que aseguran que se cumplen las normas".

    Tras arrancar este martes la campaña de recogida de firmas entre representantes del campo de toda la urbe, el colectivo pretende presentarlas frente al Municipio este jueves, como presentar en conferencia de prensa sus reivindicaciones.


    Buscar
    Quizás te interese...