En los últimos 4 años, se había encargado la Dirección General de Pesca y Medio Marino

    PALMA, 28 Mar.

    La Conselleria de Medio ambiente ha retomado el control de la Red de Monitorización de la Posidonia, de la que en los últimos 4 años se había encargado la Dirección General de Pesca y Medio Marino.

    Conforme ha informado la Conselleria de Medio ambiente este domingo en una nota de prensa, la Red de Monitorización de la Posidonia ha comenzado, este domingo, su actividad del año en curso en la zona de Son Verí Nou, en Palma, donde se halla una de las 39 estaciones fijas distribuidas en todo el archipiélago.

    La meta de la Red, ha explicado, es determinar el estado de conservación de las praderías de posidonia a lo largo del tiempo, como herramienta para la conveniente administración, y conservación, de este ecosistema.

    La Red se puso en marcha en 2002, si bien fue interrumpida entre los años 2012 y 2017. Entonces, merced a los fondos del Impuesto de Turismo Sustentable, se recobró este seguimiento, pese a que se hizo cargo la Dirección General de Pesca y Medio Marino.

    A partir del año en curso, y tras un pacto con la Conselleria de Agricultura, Pesca y Nutrición, la Red va a ser gestionada por el servicio de Protección de Especies de la Conselleria de Medio ambiente y Territorio.

    La Red de Monitorización de la Posidonia está formada por múltiples estaciones fijas cerca de las primordiales islas del archipiélago abalear donde se controlan periódicamente una serie de factores propios de las praderías relacionados con su estado de conservación.

    Concretamente, se controla la cantidad de posidonia oceánica, la presencia de nacras --especies asociadas de mucho interés--, presencia de algas invasoras y, de manera adicional, la temperatura del agua.

    La Red depende íntegramente de la participación ciudadana, y de año en año se ofrece a múltiples instituciones, clubes de buceo y conjuntos de buceadores voluntarios, la ocasión de participar en este proyecto centrado en el estudio del estado de conservación de los fondos.

    Cada entidad o bien centro de inmersión voluntario muestrea una o múltiples estaciones en función de sus posibilidades. Normalmente, el muestreo de una estación requiere una sola inmersión con la participación de un mínimo de 5 o bien 6 buceadores voluntarios.

    La coordinación y organización del muestreo de cada estación recaen sobre la organizadora de la Red, al tiempo que otros aspectos logísticos de la salida pueden depender de los centros de inmersión o bien entidades.

    Ya antes de cada inmersión siempre y en toda circunstancia se efectúa una pequeña capacitación a fin de que los buzos voluntarios se familiaricen con las técnicas y materiales empleados.


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