La Guarda Civil asegura que el encargado afirmó que las cámaras tenían "un fallo" y "no grababan", mas que entregó los aparatos "sin inconveniente"

    PALMA, 23 Abr.

    Los Guardias Civiles que estudiaron la muerte de un turista agredido en un pub de Magaluf en 2018 no se propusieron en ningún instante la posibilidad de que otra persona, al lado del trabajador del pub que es juzgado por estos hechos, fuera el creador de la agresión mortal.

    De esta manera lo ha aseverado este viernes en el juicio el agente instructor del atestado, que ha mantenido sus conclusiones -señalando a un trabajador del pub- desde el análisis de las imágenes y de declaraciones de testigos.

    Cabe indicar que un testigo describió a otra persona, otro turista, como el creador de la patada que habría provocado la lesión mortal, absolviendo de este modo al trabajador. El empleado reconoció que había dado una bofetada a la víctima, mas no una patada en la cabeza.

    El acontencimiento tuvo lugar la madrugada del 27 de abril de 2018 en Magaluf, en el local donde trabajaban los acusados, en la zona de Punta Ballena. La víctima, un hombre de 30 años que se hallaba de vacaciones en Mallorca, fue agredida aquella noche y murió días después en el Centro de salud Son Espases.

    En el banquillo se sientan 2 hombres, un británico de 38 años acusado de homicidio y un de España de 40 años acusado de encubrimiento. La Fiscalía solicita 12 años de prisión por el asesinato y un año y 8 meses por el encubrimiento.

    Por otra parte, los agentes que han comparecido en la vista han mantenido que el encargado del pub les afirmó que las cámaras de vigilancia tenían "un fallo" y que "no grababan", aunque han reconocido que les entregó los aparatos "sin inconveniente".


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