PALMA, 18 Mar.

    La vicepresidenta y consellera de Sostenibilidad y Medio ambiente del Consell de Mallorca, Aurora Ribot; la directiva insular de Restos, Patrícia Arbona, y el directivo general de TIRME, Rafael Guinea, han visitado este jueves la planta de compostaje de Felanitx, que el año pasado trató 1.782 toneladas de lodo de depuradora, 1.985 toneladas de poda y generó 695 toneladas de compost, para conocer de primera mano las más recientes novedades.

    El Consell de Mallorca ha recordado en una nota de prensa que hoy día las plantas de compostaje activas son las Son Canut, situada en Son Reus, y las plantas de Calvià y de Felanitx.

    La capacidad de producción de compost de la planta de Felanitx representó un 28 por ciento menos en comparación con el año precedente. El compost conseguido está anotado en el Registro de fertilizantes y similares del Ministerio de Agricultura, Pesca y Nutrición.

    Ribot ha recordado que el Plan Directivo Sectorial aprobado en 2019 prevé una inversión esencial, de unos 12 millones de euros, y una renovación total de la instalación y ha añadido que la planta de Felanitx en el futuro va a tratar fracción orgánica de los restos municipales (FORM) para generar compos.

    DE RESIDUO A RECURSO

    Patrícia Arbona, por su lado, ha detallado que el compost logrado pese a no ser bien conocido por la ciudadanía, es un recurso apreciadísimo y preciso para la agricultura y la jardinería, pues es una forma de regresar a aportar nutrientes y estructura al suelo, y de esta forma cerrar el círculo de la materia orgánica.

    Conforme han señalado, el proceso se comienza con la recepción y descarga de los restos que se tratan en la instalación, como lodos de estaciones depuradoras de aguas residuales y fracción vegetal (poda). La poda se desmenuza y con una zapa se mezcla con los lodos.

    La fermentación, primera fase del proceso de compostaje, se hace a través de un sistema de canales aireados. La planta tiene instalados 5 canales de fermentación. Una vez depositada la mezcla entro poda y lodos en los canales, se mueve a través de una volteadora. El tiempo de permanencia de la mezcla en los canales es de unos 15 días.

    Seguidamente, el material ya fermentado pasa a la fase de maduración, que se hace a través de pilas que se voltean periódicamente con una zapa cargadora. El proceso de maduración dura, más o menos, entre 60 y 90 días.

    Por último, el material se afina para quitar restos indignos y conseguir el compuesto, que se examina y, si cumple los factores previstos, se comercializa.


    Buscar
    Quizás te interese...