No se encontraron huellas en la botella que, conforme el acusado, la víctima usó para atacarle

    PALMA DE MALLORCA, 27 Oct.

    La Policía Nacional no piensa que la muerte de un hombre a manos de su compañero de piso en Son Gotleu en 2019 fuera casual y en defensa propia, como mantiene el acusado. "El detenido actuó a propósito de lo que deseaba hacer", ha declarado este martes, en el juicio por estos hechos, el agente del Conjunto de Homicidios que estudió el caso.

    El juicio se festeja desde este lunes con un tribunal del jurado en la sede de la Audiencia Provincial de Baleares. La Fiscalía solicita una pena de 12 años de cárcel para un hombre portugués de 79 años, acusado de acuchillar a la víctima con unas tijeras en el cuello la noche del 20 de septiembre de 2019.

    En el interrogatorio de este lunes, el hombre mantuvo que la muerte fue eventual y en defensa propia. Contó que la víctima fue quien le atacó con una botella y que , para defenderse, cogió unas pequeñas tijeras de aseo personal que tenía encima de la mesa. Conforme su versión, se generó un forcejeo en el que las tijeras acabaron clavándose accidentariamente en el cuello de la víctima cuando esta perdió el equilibrio.

    La versión no persuade al policía que instruyó el caso, tras interrogar al acusado y sus compañeros de piso y examinar la escena del crimen. Conforme ha explicado, los otros moradores de la residencia escucharon una discusión entre víctima y acusado, en la que quien "llevaba una actitud más belicosa" era el procesado, frente al tono "más pacificador" de su interlocutor.

    Además de esto, el policía ha apuntado que exactamente el mismo acusado "había manifestado que había sido entrenado, que había sido militar en el ejército portugués y que sabía dónde había que dar si había que matar a alguien".

    NO HAY HUELLAS EN LA BOTELLA

    Por otra parte, un técnico examinó la botella intervenida en la escena del crimen. El acusado asegura que la víctima había entrado en su cuarto "como un huracán", "borracho como una cuba", blandiendo la botella sobre su cabeza y diciéndole "te voy a matar", y que después le había atacado.

    No obstante, el técnico ha precisado que no fue posible hallar ninguna huella digital en la botella.

    Además, en la sesión de este martes asimismo se ha expuesto al jurado de qué forma transcurrió la inspección ocular de la escena. La primera en llegar fue la Policía Local, y una ambulancia trasladó al herido a Son Espases. Cara las 3.00 horas comunicaron que había fallecido, con lo que pasó a ser un caso de homicidio. Por esta razón, se precintó la residencia y se solicitó a los otros compañeros de piso que buscaran otro alojamiento.

    Aparte de la botella y las tijeras, se intervino un reloj ensangrentado, con una mezcla de ADN del acusado y de la víctima. La Policía Nacional asimismo ha explicado el estudio de las máculas y salpicaduras de sangre en la escena, con bastante movimiento debido al tránsito del mismo acusado, policías y técnicos de urgencias.

    En lo que se refiere a la ropa del acusado, cuando fue detenido se había alterado, si bien aún tenía máculas de sangre en la cara y el cuello.


    Buscar
    Quizás te interese...