PALMA, 16 Feb.

    La temperatura del agua y la exuberancia de fitoplancton del Mediterráneo determinan la reproducción de medusas en Baleares, específicamente de la especie 'pelagia noctiluca', conforme una investigación dirigido por el Instituto De España de Oceanografía (IEO).

    Para este trabajo, se ha estudiado a lo largo de 6 años de qué forma afectan las condiciones ambientales, eminentemente en verano y en primavera, a la distribución y exuberancia de las primeras fases de la vida de 'pelagia noctiluca', ha indicado este martes el IEO.

    Los resultados, que han sido publicados en la gaceta 'Marine Ecology Progress Series', suponen "un avance importante" en el conocimiento de la ecología reproductora de esta especie, que dejará "comprender mejor sus cambios poblacionales".

    Además de esto, esta investigación aporta información sobre las causas que han contribuido a la aparición masiva de esta especie, que frecuenta frecuentemente las playas del archipiélago, en las costas del Mediterráneo occidental a lo largo de las últimas décadas.

    Esta investigación ha sido efectuada en cooperación con científicos del Sistema de Observación y Predicción Ribereño de Baleares (ICTS Socib), el Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (Icman-CSIC) y la Universidad de Bergen.

    La recogida de muestras se efectuó al comienzo de los pasados verano por el hecho de que "el agua cálida favorece la fertilidad y el desarrollo de las medusas", si bien "la escasez de comestibles limita su reproducción y su supervivencia".

    El estudio ha combinado el análisis de estas muestras, tomadas en el marco de las campañas oceanográficas del proyecto 'Bluefin tuna', que están ordenadas por el Centro Oceanográfico de Baleares del IEO y la ICTS Socib, con datos de satélite.

    Conforme ha explicado el IEO en un comunicado, si bien la mayor exuberancia de comestible se halla en capas de agua media, los estudiosos han confirmado que las fases tempranas de 'pelagia noctiluca' continúan en las capas más superficiales.

    Además de esto, el estudio ha probado que estas pequeñas medusas son más rebosantes en zonas con alta concentración de clorofila superficial, que determina el 90 por ciento de los cambios que se registran en su exuberancia anual en torno a Baleares.

    Los autores de este trabajo concluyen que los años en que la temperatura del agua es más cálida a lo largo de invierno y primavera, conjuntado con la prolongación de los afloramientos vernales de algas microscópicas, favorecen la reproducción de estas medusas.

    "Puesto que el calentamiento global hace que el agua sea poco a poco más cálida y, como consecuencia, los afloramientos vernales se prolongan poco a poco más, este mecanismo puede explicar el incremento de la 'pelagia noctiluca' en el Mediterráneo", ha indicado el IEO.

    "Esta medusa permite un extenso rango de temperaturas y es capaz de subsistir en condiciones de escasez de comestible, mas aún ignoramos los factores que determinan su distribución y cambios poblacionales", ha explicado el creador del estudio Daniel Ottmann.

    "Los resultados representan una contribución esencial a la entendimiento de su ecología reproductora y de los factores que influyen en sus cambios poblacionales", ha añadido este estudioso predoctoral del Centro Oceanográfico de Baleares del IEO.

    Por último, Ottmann ha subrayado que este estudio supone "un paso fundamental" en el momento de pronosticar la frecuencia de esta especie de medusa en Baleares, cuyas playas pueden llegar a cobijar cientos de estos ejemplares.


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