PALMA, 12 Mar.

    Los análisis de ADN han tolerado la identificación de 3 de las víctimas recuperadas a lo largo de las labores de excavación y exhumación llevadas a cabo en el camposanto de Son Coletes por la compañía ATICS, en los meses de julio y agosto de 2020, en el segundo Plan de Fosas del de Govern.

    Conforme ha informado Conselleria de Transición Energética, Ámbitos Productivos y Memoria Democrática este viernes en una nota de prensa, las víctimas identificadas han sido, por una parte, Antoni Alomar Pero, relojero natural de Llubí, que vivía en Manacor y quien desapareció en el mes de agosto de 1936; y, por otro, Francesca Llull Font y su hija, Francesca Salas Llull, desaparecidas asimismo por aquellas datas y encerradas en la cárcel de Manacor.

    Estas 3 primeras víctimas identificadas se encontraron en exactamente la misma zanja, la número uno. Las 2 mujeres estaban cubiertas de cal, una sobre la otra, orientadas al contrario del resto de víctimas y una de ellas, la más joven, llevaba zapatos de tacón. Justo encima de estos restos, había otros zapatos masculinos de media caña, los de Antoni Alomar.

    La predisposición de los 3 cuerpos señala que primero fueron depositadas en la fosa las 2 mujeres y más tarde Antoni Alomar, una patentiza arqueológica que abre nuevos interrogantes para los estudiosos en torno al asesinato de estas 3 víctimas, de manera especial en lo que se refiere a las datas en las que se generaron los hechos.

    EL PROCESO DE IDENTIFICACIÓN

    Con respecto al proceso de identificación, la Conselleria ha recordado que el estudio antropológico, llevado a cabo justo acabado el trabajo de campo, entre agosto y septiembre del pasado año 2020, dejó estudiar en detalle las peculiaridades físicas de cada uno de ellos de los restos encontrados.

    En el caso de las 2 mujeres, el estudio determinó que los restos correspondían a una mujer de entre 40 y 55 años, de 1,50 metros de altura, y la otra era una mujer más joven, de entre 25 y 35 años, de 1,53 metros de altura. La mujer más joven presentaba, por lo menos, una lesión peri mortem producida por un proyectil de arma corta, de 9 milímetros. La otra, de mayor edad, presentaba un agujero de entrada, provocado asimismo por un proyectil de arma corta, como otras lesiones peri mortem.

    En el caso de Antoni Alomar, el estudio antropológico de los restos señalaba la pertenencia a un hombre de entre 35 y 44 años, de 1,75 metros de altura, de constitución grande y robusta.

    Con estos datos, el equipo de ATICS activaba a mediados del mes de septiembre el Protocolo de ADN para la recogida de documentación, la realización de entrevistas y la toma de muestras de ADN a familiares de unas 60 víctimas de la opresión franquista, que podrían estar sepultadas en la fosa de Son Coletes.

    La toma de muestras de ADN de estos familiares, de manera conjunta con las muestras de ADN de los restos óseos, se han ido examinando en estos últimos meses en el laboratorio de ADN viejo de la Unidad de Antropología Biológica de la Universidad Autónoma de Barna (UAB).

    En este tiempo, se han equiparado diferentes marcadores genéticos de las 2 muestras --las conseguidas de los restos óseos y las facilitadas por los familiares-- y se ha logrado un grado muy alto de concordancia, tanto en el caso de Antoni Alomar Pero, como en la confirmación de la relación madre y también hija con los familiares de Francesca Llull Font y Francesca Salas Llull.

    Estas 3 identificaciones son las primeras conseguidas fruto de las labores de excavación y exhumación llevadas a cabo por el equipo de arqueólogos y antropólogos de ATICS en el camposanto de Son Coletes, en el segundo Plan de Fosas del Govern, impulsado por la Segregaría Autonómica de Campos Productivos y Memoria Democrática.

    En la primera intervención en Son Coletes, desarrollada entre el 14 de julio y el 14 de agosto de 2020, se encontraron los restos de 18 víctimas de la Guerra Civil desde la excavación de 3 zanjas y 2 agrupamientos de huesos, situadas al oeste de la cruz del viejo camposanto.

    Hasta la actualidad, en Baleares se han identificado 28 víctimas de la opresión franquista, merced a los análisis de ADN y a la realización de estudios antropológicos, 3 de las que son mujeres.


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