PALMA, 18 Feb.

    Los Servicios de Acogida Municipal (SAM) de corta y larga estancia del Municipio de Palma acogieron en 2020 a 79 familias, 52 de las que eran monomarentales, 2 monoparentales, 25 biparentales; y entre aquéllas que había 147 pequeños y jóvenes menores de 18 años, 77 mujeres y 27 hombres.

    El teniente de regidor de Cultura y Bienestar Social, Antoni Noguera, y la organizadora general de Servicios Sociales, Catalina Trobat, han presentado este jueves el cómputo del servicio.

    En 2020 Cort destinó 10.000 euros en ayudas económicas a las familias que fueron acogidas. En 2019 se destinaron 23.000 euros.

    Conforme han señalado, los resultados que se desprenden de este cómputo hacen manifiesto que prácticamente un 80 por ciento de las familias que pasan por los servicios de acogida municipal salen con ingresos, así sea con una salida laboral o bien vía subsidios.

    Además de esto, conforme han indicado, prácticamente exactamente la misma cifra de las familias, tras tener acompañamiento pueden proseguir con su vida de forma autónoma pagando una habitación o bien un piso de alquiler.

    Del mismo modo, ninguno de los 2 servicios no agota el tiempo de estancia previsto para las familias. Si el servicio de larga estancia se prevé por un año que se puede prolongar hasta 2, prácticamente el 80 por ciento de las familias están menos de 12 meses. En lo que se refiere al de corta estancia, previsto para un plazo máximo de 6 meses, las familias pasan de media 3 y medio.

    "Estas cantidades hacen manifiesto que el servicio marcha por el hecho de que ofrece segundas ocasiones y evita la exclusión social", ha valorado Noguera.

    SAM PARA FAMILIAS

    Los servicios de acogida municipal (de corta o bien larga estancia) son 2 centros de acogida para familias en situación de complejidad social puntual, por falta de recursos económicos, de residencia, laborales y de apoyo familiar, mas que sostienen factores de protección social que hacen que la familia prosiga junta.

    El servicio de larga estancia está concertado con el Instituto de Trabajo Social y Servicios Sociales (Intress) y tiene capacidad para 12 familias. El de corta estancia, con la Fundación San Juan de Dios y ofrece 54 plazas concertadas.

    "Los servicios son de segundas ocasiones pues se dirigen a familias que tienen posibilidades reales en un medio plazo de progresar su situación, aparte de prevenir situaciones de exclusión real, muy singularmente para los pequeños de estas familias", ha explicado la Organizadora de Bienestar, Catalina Trobat.

    Por una parte, el servicio ofrece cobertura de las necesidades básicas de las personas acogidas, como nutrición, alojamiento, higiene personal y vestido.

    Por otra parte, ofrece a las personas acogidas un plan individual de inserción social, temporalizado, que contempla de forma adaptada y consensuada los objetivos y las actividades que se deberán desarrollar a lo largo de la estancia al servicio, para lograr su inserción social.

    En esta línea, los profesionales ofrecen acompañamiento en la busca de trabajo y de residencia, atención sicológica, apoyo escolar y de ocio para los menores acogidos y el trabajo en habilidades parentales y de crianza.

    Conforme han añadido, en el marco de este servicio 40 adultos han pasado por el programa de busca de trabajo y ha habido 11 inserciones laborales a lo largo de la estancia al servicio. En lo que se refiere a las ayudas concedidas, en 2020 Bienestar ha destinado 7.200 a las familias usuarias del servicio. En 2019 se destinaron 11.800 euros.


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