PALMA, 29 Abr.

    El exdirectivo de Sa Nostra Pau Dols ha protegido este jueves que no había opción alternativa a la operación de Son Bordoy con el Conjunto Martín Gual, en el juicio que festeja la Audiencia Nacional por un supuesto delito de apropiación incorrecta -y subsidiariamente, por un delito continuado societario-.

    Este miércoles arrancaba el juicio oral en la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional contra los directivos de Sa Nostra Pau Dols, Rafael Oliver y Pere Batle, y contra los empresarios Martín Gual y Javier Collado. La Fiscalía solicita 4 años de prisión para cada uno de ellos salvo para Collado, para quien interesa un par de años y 6 meses.

    Este miércoles declaró el ex- directivo general de Sa Nostra Pere Batle y este jueves lo han hecho el resto de acusados, sosteniendo todos exactamente la misma línea: que la resolución que se tomó era buena y precisa.

    Conforme han informado fuentes del caso, Dols ha protegido su actuación aseverando que la opción alternativa era perderlo todo, y que la operación con Martín Gual era la opción mejor en aquel instante. En este sentido, ha destacado que se consiguió salvar la situación y la reclasificación de los terrenos, con un esencial proyecto de construcción.

    Tras Dols han declarado el exdirector de Invernostra, Rafael Oliver, y el técnico urbanista del Conjunto Martín Gual, Javier Collado, que ha detallado de qué manera fue todo el proceso administrativo que terminó con la aprobación del proyecto.

    APROPIACIÓN INDEBIDA

    Conforme el escrito de acusación de Fiscalía, desde la caja de ahorros el día de hoy ya desaparecida entre 2005 y 2010 se generaron consecutivas operaciones de financiación al Conjunto Martín Gual, que fueron concedidas sin valoración real de los peligros, sin tasaciones actualizadas y sin estudios de aptitud. "El resultado fue el desvío de una parte esencial de los fondos entregados, que quedaron claramente en manos extrañas a la caja de ahorros, como la causación de un perjuicio patrimonial relevante a la entidad", señalaba.

    Conforme la acusación, en 2008, dadas las contrariedades financieras de conjuntos empresariales financiados por Sa Nostra y con el propósito de esconder la situación financiera real que eso producía en la entidad, Batle, Dols y Oliver "se concertaron con Martín Gual a fin de que este se pusiese en el sitio de las sociedades Conjunto FBex y Conjunto Ibercom, con fuerza endeudadas con Sa Nostra y que en ese instante atravesaban grandes contrariedades financieras".

    "La meta era sostener escondo ante terceros el progresivo deterioro patrimonial de la Caja y Martín Gual admitió ponerse en la situación de semejantes deudores pues para esto no tendría que aceptar peligro alguno. En su sitio, percibió un esencial beneficio económico", mantenían el Ministerio Fiscal.


    Buscar
    Quizás te interese...