Ponen el foco en la "alegría" de los movimientos de fondos entre las distintas sociedades del Conjunto Martín Gual

    MADRID, 2 Jun.

    Los peritos de la Hacienda han aseverado este miércoles frente al tribunal que juzga a exdirectivos de Sa Nostra por la operación inmobiliaria de los terrenos de Son Bordoy en Palma de Mallorca que entre sociedades del Conjunto Martín Gual se dio un desplazamiento patrimonial de rentas en perjuicio de la que ostentaba la deuda con la caja de ahorros abalear. Eso provocó un perjuicio patrimonial, un "agujero", en la entidad de 63 millones de euros.

    Los técnicos han puesto en cuestión además de esto que ese movimiento de fondos intragrupo, en el periodo analizado que va entre 2008 y 2011, se haya efectuado a valor de mercado. Y han remarcado que pese a que se pueden hacer trasferencias entre empresas, si Sa Nostra prestó dinero a Haras --la sociedad creada para desarrollar el proyecto de Son Bordoy-- y esta presta ese dinero recibido a otras, debe quedar reflejado como préstamo.

    Al hilo, en ese flujo de fondos han añadido que advirtieron un "desajuste importante" entre el género de interés que paga Haras a Sa Nostra por los créditos y el que recibe esta sociedad de otras empresas, con lo que comprenden que nuevamente se da un perjuicio por ese "desajuste".

    En esta vista oral, la Sección Tercera de la Audiencia Nacional, enjuicia a los directivos de Sa Nostra Pablo Dols, Rafael Oliver y Pere Batle, y el empresario Javier Collado --no se marcha contra el promotor Martín Gual pues murió--. A todos el Ministerio Fiscal les imputa un delito continuado de apropiación incorrecta, subsidiario de delito continuado societario, y solicita 4 años de prisión para cada uno de ellos salvo para Collado, para quien interesa un par de años y 6 meses.

    La operación que ha acabado sentándoles en el banquillo data de 2008 cuando la entidad dio el visto bueno a que Martín Gual se quedase con los terrenos de Son Bordoy en Palma de Mallorca, a través de la subrogación de la deuda de esos terrenos, a cambio de que Sa Nostra le adquiriera su parte en 2 sociedades, Sepik y Paine.

    DIFERENCIAS ENTRE PERITOS

    Este miércoles, a un día de que las partes se pronuncien sobre sus conclusiones terminantes, los técnicos de Hacienda y otros 2 peritos de parte han dejado patente la disparidad de criterios en el momento de valorar la situación contable de las compañías del conjunto que intervinieron en la operación de Son Bordoy y en la de Son Morlà y Son Morlanet --Haras y Nueva Palmira--.

    La Hacienda, a preguntas del Ministerio Fiscal, ha explicado que Haras se formó con un capital de 600.000 euros y que tras hacer en frente de los primeros pagos pronto se queda con 600 euros, y eso pese a que otra empresa del conjunto (Sa Font) ya le había inyectado liquidez de 700.000 euros, dinero que procedía por otra parte de una línea de crédito de Sa Nostra. "Entonces lo que le inyecta Sa Font no son recursos de Gual sino más bien de una línea de crédito de Sa Nostra", ha incidido, para entonces aseverar que "su financiación esencialmente procede de préstamos" de la caha de ahorros abalear.

    Dada esta afirmación, uno de los peritos de parte ha matizado que la financiación entre empresas de un mismo conjunto es frecuente en el 99 por ciento de las sociedades, a lo que el técnico de Haciendo le ha contestado que es de esta manera mas que debe haber un reflejo contable y mercantil de esos desplazamientos, algo que no se da en un caso así.

    "Haras es la que acepta peligro inmobiliario en frente de Sa Nostra, y es la que termina generando el orificio en Sa Nostra, y hace fluir dinero al resto de grupo", ha explicado, agregando que "esa alegría de desplazar el dinero sin reflejo contable" en la práctica fiscal "no da lo mismo".

    De esta manera, han explicado que ese orificio de 63 millones de euros en la caja es por Haras y Nueva Palmira, y han indicado que se ha dado un perjuicio patrimonial para Sa Nostra "y por ende para el Estado" y para la sociedad.


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