Un año tras el primer caso, ya se han detectado en Baleares más de 53.000 casos de COVID-19

    PALMA DE MALLORCA, 7 Feb.

    Baleares cumple este martes un año desde el instante en que advirtió su primer caso de COVID-19, en Mallorca, el 9 de febrero de 2020. Fue el segundo caso de España tras el contagio confirmado en La Gomera.

    El 7 de febrero de 2020 ya se activaba un protocolo singular, frente a la sospecha de un posible positivo entre 4 personas que habían tenido contacto con un caso confirmado en Francia.

    Se trataba de una familia de origen británico residente en Marratxí. El padre fue ingresado en Son Espases el día 7 de febrero. Sus análisis -que entonces se mandaban al Centro Nacional de Microbiología del Instituto Carlos III, en la villa de Madrid- dieron positivo en Sars-Cov-2, mas sus hijas y su pareja dieron negativo.

    El día 9 llegaba la confirmación del caso. El hombre continuó apartado en el Centro de salud Son Espases hasta el momento en que el día 14 dio por segunda vez negativo en las pruebas, y fue dado de alta.

    Ya entonces se hizo una investigación de contactos para advertir posibles contagios asociados. El segundo caso confirmado no llegó hasta el 29 de febrero, y el tercero se comunicó el 3 de marzo.

    El 12 de marzo se generó la primera muerte de una persona con COVID-19 en Baleares, una mujer de 59 años que llevaba ingresada desde el 6 de enero por otra nosología, de carácter crónico. Un par de días después se declaró el estado de alarma en España: Baleares tenía perseverancia entonces de 28 inficionados por COVID-19.

    El coronavirus supuso desde entonces cambios de calado en la vida de los baleares: tras un confinamiento total, en el mes de mayo se comenzó una desescalada que en el caso de Formentera comenzaba ya en la fase 1.

    Durante estos meses han ido mudando las medidas que se aplicaban para contener el COVID-19, mas tanto el parón económico como las limitaciones actuales en la 'nueva normalidad' han implicado una crisis sin precedentes en Baleares, por su singular dependencia del campo servicios.

    Ahora, Baleares se halla inmersa en una campaña de vacunación que arrancó a fines de diciembre en las viviendas de personas mayores y con discapacidad.

    Este febrero, un año tras el primer caso, ya se han detectado en Baleares más de 53.000 casos de COVID-19. La cantidad de fallecidos supera las 600 víctimas mortales desde el momento en que empezó la pandemia. Conforme el último resumen de datos de Epidemiología, el 34 por ciento de los fallecidos corresponden a usuarios de viviendas geriátricas.


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