Asimismo se observará el cumplimiento de las medidas en las playas, con la ayuda de drones

       PALMA, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

       El Govern, la Delegación del Gobierno y los municipios han desarrollado un operativo singular para fortalecer la vigilancia de las reglas COVID-19 este fin de semana en Baleares, el primero en el que van a poder abrir las terrazas tras más de un mes de cierre en Mallorca y Formentera.

       Las autoridades estiman que este fin de semana es "especial" debido mientras que han estado actuales el cierre de los bares y restaurants y las limitaciones a las asambleas sociales. Desde mediados de enero y hasta el pasado martes, la restauración solo podía valer para llevar o bien a domicilio y las asambleas estaban limitadas a solo convivientes.

       En el dispositivo de este fin de semana se insiste en el cumplimiento de medidas como la restricción de aforos, la obligación de llevar mascarilla mientras que no se consumen comestibles o bien bebidas y la prohibición de reunirse personas de más de 2 núcleos de convivencia diferentes, entre otros muchos aspectos.

       Asimismo se observa que los bares no venden alcohol para llevar, algo que no pueden hacer salvo que vaya acompañado de comida. La meta es eludir el botellón y también impedir que la vía pública funcione como una extensión de los restaurants.

       El operativo está ordenado por la Dirección General de Urgencias y también Interior del Govern, y cuenta con policías locales y fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. A ellos se aúnan los 174 informadores COVID desplegados en Mallorca, Menorca y Formentera, que desde el pasado martes han amoldado su trabajo para incidir en los puntos de más peligro -como terrazas de bares, lugares donde se concentran estos establecimientos y paseos marítimos-.

       La consellera de Presidencia, Mercedes Garrido, adelantaba esta semana que serán "estrictos": "Que absolutamente nadie se crea que ahora no hay controles".

    MAYOR VIGILANCIA TAMBIÉN EN PLAYAS

       Asimismo se realiza un dispositivo singular en las playas por el hecho de que con la llegada del buen tiempo ha empezado a acrecentar la afluencia en estos espacios -aunque para este fin de semana se podrían registrar lluvias-. Desde el Govern han recordado que en las playas se aplican exactamente las mismas reglas que en otros lugares.

       De esta manera, se controla que en las playas no se reúnan más de 6 personas de máximo 2 núcleos de convivencia diferentes, que todos lleven mascarilla y que se sostenga la distancia de seguridad, entre otras muchas cuestiones.

       A la vigilancia en playas contribuyen 3 drones de Urgencias con cámaras ópticas y de infrarrojos, que el viernes ya sobrevolaron las playas desde Son Serra de Marina hasta Playa de Muro.

    EL GOVERN INSISTE EN QUE LAS SANCIONES SE COBRARÁN

       Para fortalecer el mensaje de prudencia, el Govern hizo públicos el jueves datos sobre las sanciones impuestas hasta la data por incumplimientos de la normativa COVID-19, insistiendo en que estas multas se están aplicando ciertamente y que se van a cobrar, si no es de forma voluntaria, por vía ejecutiva mediante la Hacienda.

       Desde junio -cuando se aprobó el decreto que regulaba las sanciones en Baleares- hasta la data se han presentado 11.661 demandas, 949 contra establecimientos y el resto contra particulares. La mayor parte de las sanciones contra particulares son por no llevar mascarilla.

       Además de esto, se están gestionando propuestas de sanción por un monto que supera los 2,1 millones de euros. En un caso así, la mayoría corresponde a empresas (1,7 millones) y el resto a particulares (438.000 euros). Por Islas, 8.197 de las 11.661 demandas corresponden a Mallorca, 952 a Menorca, 2.303 a Ibiza y 209 a Formentera.


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